Problemas de salud

 

  En este apartado os traemos un artículo que se publicó en La Vanguardia sobre la Tanorexia. ¿Sabéis lo que es? Os animamos a leer el artículo, quizá conocéis a alguien cercano con este problema… Nuestra psicóloga Blanca Madrid ofreció su punto de vista sobre este trastorno.¡No os lo perdáis!

Adictos al bronceado

Problemas de Salud

 En este apartado queremos traeros artículos de interés sobre cómo los aspectos psicológicos pueden contribuir a la aparición o empeoramiento de algunas enfermedades físicas. Y también, como algunas enfermedades pueden beneficiarse de un abordaje psicoemocional.

  No dejes de visitar esta sección, iremos incorporando nuevas revisiones periódicamente. Esperamos que sea de vuestro interés.

Trastornos Psicosomáticos

TRANSTORNOS PSICOSOMÁTICOS

Aquí tienes un enlace a la entrada del blog, donde puedes encontrar contenido sobre Problemas Dermatológicos y Psicología…



Cáncer y psicología

  El día 19 de Octubre se celebra el día mundial contra el cáncer de mama. Es indudable que recibir un diagnóstico de cáncer, sea del tipo que sea, es un acontecimiento vital altamente estresante, tanto para el que lo recibe, como para los miembros de su entorno familiar. Hoy queremos hablaros de la contribución de la psicología al campo de la oncología.

  De por sí, la palabra cáncer inspira temor. Es la enfermedad más temida, por encima de enfermedades cardiovasculares. Consideramos al cáncer como incurable y es inevitable hacer una asociación entre la enfermedad, la muerte y la desfiguración, a pesar del avance espectacular en el tratamiento de determinados tipos de tumores.

  El curso y pronóstico del proceso oncológico puede ser incierto y no sigue una pauta determinada o al menos conocida. Es precisamente esta falta de predictibilidad la que caracteriza al cáncer, de forma que la persona que padece un cáncer vive la enfermedad como una situación de estrés crónico con un sucesivo solapamiento de acontecimientos aversivos que el individuo va soportando a lo largo de la evolución de la enfermedad (Font, 1988).

  Existen unos momentos especialmente estresantes: el proceso de diagnóstico y la comunicación de éste, el inicio del/os tratamiento/s y sus efectos secundarios, la finalización de éste y la reinserción a la vida “normal” (caracterizada por el miedo a “no poder seguir igual que antes del tratamiento” y por la incertidumbre hacia el futuro). Parece por tanto que la depresión y la ansiedad, son una reacción normal tras el diagnóstico del cáncer.

   El tratamiento psicológico del paciente de cáncer tiene como objetivo mejorar la calidad de vida y la adaptación tanto del paciente como de los miembros de su entorno familiar (Aaronson y Beckman, 1987). Por otro lado en todo momento la intervención psicológica ha de estar integrada con el servicio de atención médica de un modo multidisciplinar.

  Los psicólogos desempeñamos un papel que puede resumirse en tres puntos:

  1. a) fomento de recursos del paciente (capacidad de relajación, distracción, imaginación..).
  2. b) detección de necesidades psicológicas y problemas específicos del enfermo (soledad, ansiedad, miedo, ira, pérdida de interés, dependencia, depresión, insatisfacción general, insatisfacción con la apariencia física, problemas de concentración), en relación al equipo terapéutico (habilidades de comunicación, auto-control, resolución de problemas y afrontamiento del estrés) y familia.
  3. c) dar apoyo emocional. (Barreto, Martínez y Pascual (1990))

  Es cierto que a pesar de que se siguen diagnosticando muchos cáncer de mama, hoy en día la enfermedad se considera abordable y curable en un alto porcentaje, perdiendo así su condición de estigma.

  Muchos conocemos a personas que han superado la enfermedad y han hecho algunos cambios en sus vidas, han experimentado un “crecimiento postraumático” (Tedeschi y Calhoun, 1999):

  • Han mejorado sus relaciones interpersonales
  • Aprecian más la vida
  • Tienen una percepción de mayor fuerza personal
  • Son más espirituales
  • Han hecho cambios en sus prioridades o metas en la vida
  • Tienen un mayor control global sobre su propia salud.

  El propósito con esto, no debe ser convertir a las enfermas de cáncer de mama en paradigmas de madurez psíquica, sino ayudarlas a entender y cambiar (al menos corregir) el curso de la enfermedad, mejorando su pronóstico y eso puede hacerse mediante la rementalización y mediante la reeducación emocional hacia la resiliencia: asumiendo creativamente el futuro tras la enfermedad.Captura Octubre

  La buena noticia es que la mayor autonomía, empoderamiento, control del proceso por parte de las enfermas así como los últimos avances de la oncología y de la medicina plástica-reconstructiva, favorecen de por sí actitudes psicológicas positivas y resilientes ante el cáncer de mama.



Ponte en mi lugar, conecta conmigo

  El mes pasado, se celebró el Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora todos los 10 de octubre. Ese día se lanza una campaña que busca concentrar la atención mundial en la identificación, tratamiento y prevención de algún trastorno emocional o de conducta destacado para ese año.

  El Día Mundial de la Salud Mental (#DMSM) se celebró por primera vez el 10 de octubre de 1992, día promovido por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH) para poner el foco sobre las necesidades de las personas con problemas de salud mental. Desde entonces, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se une a la celebración y apoya esta iniciativa. Se pretende lanzar un mensaje de esperanza, inclusión y empatía, para que todo el mundo pueda aprender a conocer esta realidad y convivir junto con ella, sin temores ni prejuicios.

  Según la Estrategia en Salud Mental, entre el 2’5 y el 3% de la población adulta tiene una enfermedad mental crónica, esto supone más de un millón de personas.

  La ansiedad o la depresión son dos de las patologías mentales con un mayor índice de prevalencia en España, ya que afectan al 40 % de la población, según señala la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP).

  La depresión constituye hoy en día uno de los principales problemas de salud por su alta prevalencia, incidencia y consecuencias. Entre el 8% y el 15% de las personas sufrirán depresión a lo largo de su vida. En la actualidad es una de las tres primeras causas de discapacidad en mundo, pero en 2030, según estimaciones de la Organización Mundial de Salud (OMS), se convertirá en la primera causa. Si vamos a las cifras en España, la depresión afecta al 4-5% de la población y el riesgo de padecer al menos un episodio grave a lo largo de la vida es mayor en mujeres que en hombres, en una proporción de casi el doble (16,5% vs 8,9%). En el año 2013 se registraron un total de 1.868.173 personas que sufrieron la enfermedad. El aumento de esta incidencia en nuestro país, y en Europa en general, se debe fundamentalmente a varios factores: el incremento de la edad media en la población, el nivel de estrés que invade nuestro día a día y al aumento de consumo de sustancias tóxicas y fármacos.

  Por otro lado, según datos recogidos por la Agencia Española del Medicamento, desde el año 2000 hasta el 2013 las prescripciones de antidepresivos han aumentado en un 200%. Pero este aumento, han precisado los especialistas, no corresponde con los casos de depresión reales. ¿Quién no ha escuchado a algún conocido decir que toma alguna pastilla para los nervios, para dormir…? Por eso no es de extrañar que el pasado año la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) publicara un informe en el que solicitaba un mayor acceso al tratamiento psicológico y más especialistas de salud mental en los centros de Atención Primaria de nuestro país, ya que “los antidepresivos y tranquilizantes se prescriben en demasiadas ocasiones, a pesar de que el tratamiento de elección para la ansiedad y la depresión debe ser la psicoterapia”. Y es que somos espectadores en muchas ocasiones de la facilidad con la que se prescriben antidepresivos y ansiolíticos para momentos difíciles que toda persona atraviesa en algún momento de su vida en lugar de dotar de estrategias de afrontamiento y resolución de problemas.

  Por ello, celebrando el día de la Salud Mental hemos querido poner de relieve la excesiva medicalización de nuestra vida diaria y recordar, como dice la Organización Mundial de la Salud, que los psicólogos somos una pieza clave en el tratamiento y en el cuidado de los enfermos mentales y sus cuidadores.

Captura Noviembre